Jerusalem, marzo de 1984. Un grupo de Guatemala se despide de su guía con una carta escrita a mano. Entre agradecimientos y un “¡Adiós, che Jaime!”, le dejan un solo deseo: “Que seas nuestro guía otra vez”.
Ese guía era Gabriel Gromadzyn. Tenía poco más de veinte años y ya caminaba Israel con viajeros de todo el mundo. Cuarenta años después, la carta sigue con él. El deseo también.
Después vinieron Europa, Argentina y miles de kilómetros más. Para Gabriel el turismo nunca fue un oficio. Fue una manera de estar en el mundo: guiar, escuchar, acompañar, y que cada viajero vuelva a casa con algo que no entra en una foto. De esa manera de viajar nació Aborigen Tours, en 2003.
Seguimos siendo una agencia chica, y es a propósito. Sabemos cómo te llamás, te contestamos nosotros y armamos cada viaje como si fuéramos a hacerlo.